La Brocha

La casa está en silencio, mi vida no

La casa está en silencio. Toda la ciudad duerme o muere, a veces no me queda claro. Pero sé que hay vida y sé dónde está. Algo pequeño se estremece en mi vientre. Revolotea. Flota en la calma, en las profundidades de las aguas.

La casa está en silencio, pero mi cuerpo no. Mi hijo juega en mi vientre. Siento cuando duerme, cuando se alimenta. Quisiera saber qué hace ahí adentro. Es tan poco el espacio. Me gusta imaginar que ríe conmigo, que conoce mi voz. Me gusta pensar que se va a parecer a mí y no a su padre.

Cuando supe que estaba embarazada una madeja de emociones infecciosas me invadió. Miedo, paranoia, tristeza, alegría, inseguridad, ansiedad, alivio, pánico, agradecimiento, terror, amor. Todavía conviven. Pero me gusta saber que ya no estoy sola, que dentro de poco cargaré entre mis manos un pequeño milagro. Algo tan mío.

La casa está en silencio, pero mi vida no. Presiento que nunca más estas cuatro paredes lo volverán a estar.

Ayúdenos a continuar este viaje

Con una pequeña ayuda, podremos seguir contándole historias de Cuba y su gente.

$1.00

3 comentarios

Deja un comentario